El espía que surgió del frío
Es una novela de espionaje escrita por el inglés John le Carré, publicada en 1963. Se desarrolla en Inglaterra y Alemania a principios de la década de 1960 del siglo XX, dando una visión del espionaje de la época de la Guerra Fría dura y sacrificada.
Es una novela de espionaje escrita por el inglés John le Carré, publicada en 1963. Se desarrolla en Inglaterra y Alemania a principios de la década de 1960 del siglo XX, dando una visión del espionaje de la época de la Guerra Fría dura y sacrificada.
SINOPSIS: Alec Leamas, el antiguo responsable del espionaje inglés en Alemania Oriental, tiene una cuenta casi personal que saldar con sus viejos rivales. Todos sus agentes han muerto o han sido detenidos. Pero Londres le ofrece la oportunidad de superar su frustración mediante una operación sucia y arriesgada que permitirá liquidar al máximo dirigente del espionaje de Alemania Oriental. Y Alec Leamas acepta el riesgo y la sordidez de la operación. Es un buen espía, un profesional, y sabe que el doble juego, o triple, forma parte de las reglas. Sin embargo, a medida que se adentra en la trama va comprendiendo que aquél no es su juego, que no encarna el papel de un héroe en busca de rehabilitación sino el de un pobre peón caído en desgracia que está siendo manipulado en algo más sucio y arriesgado de lo que nunca hubiera estado dispuesto a asumir.EDITORIAL: DEBOLSILLO
El muro de Berlín (2009) Frederick Taylor
posguerra, fue un tablero de ajedrez de una partida disputada desde Moscú y Washington..
EDITORIAL: RBA
El día que acabó el siglo XX (1999)
J.M. Martí Font, entonces corresponsal de El País en Bonn, siguió desde su inicio los acontecimientos que a lo largo de aquel año precedieron el gran momento. Su destino inicial era otro, Moscú, para el que se había estado preparando viajando por la Unión Soviética, en el convencimiento de que la «gran historia» tenía que producirse en el corazón del Imperio. Pero tuvo suerte. La historia se aceleró, Alemania se unificó a velocidad de vértigo. Apostado en primera fila, intentó transmitir a sus lectores lo que se podía asir de aquella vorágine. Sin tiempo para reflexionar, siguiendo sólo el instinto del periodista en medio del caos.
J.M. Martí Font, entonces corresponsal de El País en Bonn, siguió desde su inicio los acontecimientos que a lo largo de aquel año precedieron el gran momento. Su destino inicial era otro, Moscú, para el que se había estado preparando viajando por la Unión Soviética, en el convencimiento de que la «gran historia» tenía que producirse en el corazón del Imperio. Pero tuvo suerte. La historia se aceleró, Alemania se unificó a velocidad de vértigo. Apostado en primera fila, intentó transmitir a sus lectores lo que se podía asir de aquella vorágine. Sin tiempo para reflexionar, siguiendo sólo el instinto del periodista en medio del caos.
Aquel día acabó el siglo XX, ya que en las semanas siguientes se volatilizó el mundo bipolar surgido de la Segunda Guerra Mundial, que parecía instalado para siempre. Ahora se cumplen diez años de dicha fecha clave que determinó el final de este breve siglo, iniciado en 1914 con la Gran Guerra.
EDITORIAL: ANAGRAMA
Información: La Casa del Libro
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